jueves, 5 de mayo de 2011

INTRODUCCIÓN A LA RADIOLOGÍA VASCULAR INTERVENCIONISTA.


     La radiología no es sólo buscar el diagnóstico con técnicas de imagen (Radiodiagnóstico). En muchos servicios de Radiodiagnóstico se realizan técnicas intervencionistas (Radiología intervencionista). Estas técnicas se caracterizan porque se hace algún tipo de procedimiento invasivo sobre el paciente, ya sea una biopsia con una aguja, una arteriografía mediante la introducción de un catéter en una arteria o un drenaje de una colección de pus en diferentes localizaciones del cuerpo.

     En muchos servicios hay salas específicas para realizar las pruebas más complejas de radiología vascular e intervencionista. Estas salas, además de tener un equipamiento específico, se parecen a quirófanos, en el sentido de se toman las mismas medidas de higiene sobre el paciente.

 


Sala de Radiología Vascular e intervencionista



     Sin embargo, en otras salas (como la de ecografía y la sala de escáner) también se hacen pruebas intervencionistas, sobre todo las biopsias, procedimiento de punción aspiración con aguja fina para obtener una muestra de un nódulo tiroideo. Este procedimiento se suele realizar en las salas de ecografía.


     La Radiología Intervencionista ofrece una alternativa menos invasiva que la cirugía abierta (embolización de aneurismas cerebrales, embolización de miomas o en hemoptisis, stent de colon etc.) o más efectivas que el tratamiento médico conservador o simplemente una posibilidad de tratamiento paliativo en algunas circunstancias. Es un área de la medicina de rápido crecimiento, caracterizado por la realización de tratamientos mínimamente invasivos guiados de forma precisa por técnicas de imagen, ofreciendo un abanico de posibilidades terapéuticas cada vez mayor, ya sea sustituyendo o bien complementando a las técnicas quirúrgicas tradicionales.

     Generalmente comportan menor riesgo y una recuperación más rápida del paciente, lo que supone una menor agresión al mismo, la reducción de la estancia hospitalaria, una reincorporación precoz del paciente a la vida laboral, etc.


     La radiología intervencionista está guiada por imágenes obtenidas por radiaciones ionizantes, por resonancia magnética o ecografías, empleando herramientas de alta tecnología, que permiten hacer diagnóstico y tratamiento de múltiples patologías, utilizando las arterias, venas, conductos de drenaje, órganos huecos y cavidades, como canales naturales para llegar al lugar de la patología y tratarla sin la necesidad de cirugía abierta y a menudo sin ingreso hospitalario.


     El personal en radiología intervencionista son especialistas en Diagnóstico por la Imagen, especialmente preparados para la realización de procedimientos diagnósticos y tratamientos mínimamente invasivos.



1.       EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA RADIOLOGÍA INTERVENCIONISTA
     Los orígenes hay que buscarlos en los cateterismos vasculares con fines diagnósticos (angiografía), que se realizaron por primera vez a principios de los años 20 hasta 1953. Este periodo se caracterizó por los diversos intentos realizados para visualizar arterias, tanto superficiales como profundas, así como cavidades cardiacas.
La Radiología Intervencionista puede considerarse que nace con Seldinger en la década de los 50 cuando desarrolla una técnica para canalización arterial de forma percutánea.

Esquema de los pasos a seguir en la técnica de seldinger:


La punción directa de una arteria periférica seguida de la colocación de una guía en su interior, extrayendo después la aguja para introducir sobre la guía un catéter radiopaco preformado en la luz arterial, hicieron innecesario el acceso quirúrgico a los vasos.

Desde entonces se va abriendo un abanico de posibilidades para el diagnóstico y terapéutica tanto en el campo de la patología vascular como no vascular que utiliza la imagen radiológica como guía para realizar los procedimientos, que no ha dejado de crecer.

Dotter, Goodwin, Amplatz y otros muchos también fueron pioneros que aportaron e influyeron en el desarrollo de la radiología intervencionista. Todos estos esfuerzos se vieron potenciados en parte por los increíbles avances tecnológicos en el campo de la radiología.

Gracias a la llegada de los intensificadores de imagen, los radiólogos consiguieron visualizar el recorrido de los catéteres radiopacos en el interior del cuerpo durante la fluoroscopia, obteniendo así una mejor resolución sin tener que recurrir a los cuartos oscuros. Gracias a esto, el uso de los catéteres empezó a generalizarse, mejorando su calidad, al igual que sus posibilidades de utilización con el desarrollo de las nuevas técnicas. Empezaba así la expansión de la angiografía.

     El desarrollo de la angiografía diagnóstica duró unos 15 años, y rápidamente adquirió gran importancia para la evaluación de patologías del sistema vascular y la identificación de focos de lesiones en órganos parenquimatosos como hígado y riñones, o tumores a nivel muscular.


Angiografía renal. Muestra la presencia de un tumor en el riñón izquierdo.


 
 
 



   
2.        SITUACIÓN ACTUAL DE LA RADIOLOGÍA INTERVENCIONISTA
     A mediados de los años 70 el desarrollo de la radiología intervencionista se extendió simultáneamente a diferentes campos, comenzando por la angioplastia y abarcando diferentes territorios.
     Posteriormente varios doctores contribuyeron a la mejora de las técnicas intervencionistas introduciendo numerosas aplicaciones y dispositivos muy innovadores en radiología urológica e intervencionista no vascular. Se ha hecho un buen trabajo en el campo biliar, con el acceso percutáneo y la terapia antitumoral.
     Más recientemente ha habido grandes innovaciones, entre las cuales es de destacar la endoprótesis metálica, que posibilitó el implante de endoprótesis en arterias. Se ensayó el uso combinado de endoprótesis metálica y un tejido impermeable para el tratamiento de aneurismas artificiales.
En la actualidad existen diferentes técnicas que nos permiten tratar tumores en radiología intervencionista, como embolizadores, quimioembolizadores, terapias de infusión o ablaciones tumorales mediante radiofrecuencia o crioablación.
Los avances científicos y la introducción de los ordenadores integrados en los sistemas de captación de imágenes han hecho posible la obtención de imágenes diagnósticas diferentes así como fuentes de energía diferentes, disminuyendo el tiempo tanto en la angiografía diagnóstica, como en los tratamientos terapéuticos, y utilizando en algunas ocasiones otros medios para diagnóstico de las patologías vasculares y no vasculares.
La angiografía por RM, la angiografía por TC y la Ecografía, aportan imágenes de calidad suficiente para establecer diagnósticos vasculares hasta hace poco impensables.
Con respecto a los medios de contraste radiológicos, con la aparición en el mercado de medios de contrastes no iónicos, se ha reducido el riesgo de efectos adversos graves, ya de por sí bajos.

3.     ENFERMERÍA EN LA RADIOLOGÍA INTERVENCIONISTA
Como todos sabemos, enfermería se encuentra en todos los escenarios relacionados con el cuidado de la salud. La enfermería educa, dirige, asesora, investiga, pero ante todo cuida la salud y el bienestar de los seres humanos.
Con la explosión del conocimiento técnico en el campo de la salud después de la II Guerra Mundial, el personal de enfermería empezó a especializarse en áreas específicas de la asistencia sanitaria.
En una de sus definiciones Virginia Henderson entre otras cosas dijo: “donde haya una técnica y un proceso de diagnóstico debe haber una enfermera”.
Por lo tanto, el personal básico necesario para la angiografía es, además del médico y del técnico, el enfermero, quien atiende al enfermo en todo momento, antes, durante y después de la intervención, ayuda al médico y le facilita los materiales.
Definir el concepto de competencias de enfermería en las unidades de radiología intervencionista es complejo. En la literatura podemos encontrar definiciones como la del comité Consultivo para la formación de Enfermeros/as, que define las competencias como las características individuales que permiten a una persona ejercer su actividad de forma autónoma, perfeccionar permanentemente su práctica y adaptarse a un entorno en constante mutación.


Con el desarrollo en los últimos años de la radiología intervencionista, es indiscutible la necesidad del cuidado del enfermero/a a las personas allí atendidas, que se enfrentan a un medio hostil, por lo desconocido, por la ansiedad que representa esperar un diagnóstico o la efectividad de un tratamiento. En este entorno el cuidado, acompañamiento y el confort tanto de la persona como de su familia es una clara función de enfermería.
El trabajo multidisciplinar es imprescindible, hasta tal punto que las competencias propias de enfermería pueden quedar diluidas con el rol de cooperación. A pesar de todo existe un número limitado de intervenciones de enfermería que reflejan la especialidad.
Las funciones específicas de enfermería en estas unidades son:
-          Enfermero instrumentista: ayudante del radiólogo intervencionista.
-          Enfermero circulante: controla al paciente durante la exploración, facilita el material específico y ayuda al médico anestesista en el caso de que el tratamiento precise de manipulación anestésica.
-          Control y vigilancia de los pacientes en la sala de observación u hospital de día desde su ingreso hasta el alta o traslado, bien sea a su domicilio, a una unidad de hospitalización o a otro centro hospitalario.
-          Consulta externa de enfermería: en esta se informa al paciente y familia de lo que ocurrirá desde el ingreso hasta el alta y se les facilitan por escrito pautas de educación sanitaria personalizada así como de cuidado post exploración o tratamiento. Se aclaran las dudas. Se toman la tensión arterial, el pulso, la temperatura y las zonas de posible punción. Se revisa la historia clínica comprobando que exista una analítica y radiografía de tórax recientes, y se interroga al usuario x la medicación que toma y posibles alergias.
Todo ello requiere que los enfermeros no sólo conozcan las técnicas, sino también todos los cuidados específicos que puedan requerir las personas allí atendidas. Los enfermeros requieren un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que se unan en  profundidad y extensión a los ya recibidos durante el periodo de formación en enfermería.


 

GLORIA BERMEJO PÉREZ

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
-          Carballo Cáceres B, Molina Ruiz D, Gómez Salgado J. Introducción a la Radiología Vascular Intervencionista. En: En: Molina Ruiz D, Gómez Salgado J, Perelló Campaner C. Cuidados en Radiología. Madrid; Enfo Ediciones; 2008. p. 245-258.




-          http://www.reocities.com/elmedico/Images/arterio.htm


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